La climatización en el sector vinícola: Soluciones GHP

por Panasonic 13-06-2017 Climatización industrial


Gracias a la diversidad de productos y soluciones desarrolladas por Panasonic en el terreno de la climatización, la cantidad de mercados en los cuales pueden utilizarse sus sistemas resulta muy extensa, ya se destinen al ámbito privado como al comercial o industrial. Entre dicha variedad de sistemas, los GHP (Gas Heat Pump o Bombas de Calor a Gas) resultan una opción muy eficiente que sustituye la electricidad por el gas para aportar una solución ecológica y de gran eficiencia energética.

La trayectoria del GHP se inició en 1981, momento en que se diseñaron y fabricaron los primeros sistemas en Japón; desde entonces se ha ido depurando tanto la tecnología como el tipo de gas mediante el cual funcionan, hasta perfilarse en la actualidad como unos sistemas que no sólo aportan rendimiento, sino también sostenibilidad ambiental. Ya hay aproximadamente 6.000 sistemas instalados sólo en Europa y se prevé que esta cifra vaya en aumento debido a que resultan perfectos en multitud de circunstancias. Precisamente, una de sus aplicaciones más interesantes se desarrolla en mercados industriales concretos, ya que suponen un gran plantel de ventajas a nivel de producción, ahorro y eficiencia.

El GHP es la solución perfecta para las instalaciones donde existe algún tipo de restricción en cuanto a suministro eléctrico; su funcionamiento es a base de Gas Natural o de propano, de manera que su instalación permite dirigir la corriente a otros fines, pudiendo ahorrar buena parte del gasto que, en un primer momento, era eléctrico. Otra de las características del GHP es su carencia de pérdidas de rendimiento por razones debidas a las condiciones meteorológicas externas, acotando el gasto al consumo real. Además, apostar por este sistema permite disminuir los costes a la hora de actualizar el sistema de climatización a uno nuevo de frío calor.

Por todas estas y otras características, el GHP resulta una solución a tener en cuenta en muchísimos sectores con unas necesidades determinadas; sin duda, un ejemplo de ello sería su aplicación en el sector industrial de los vinos y de los licores.

El proceso de creación vinícola se caracteriza por ser, en esencia, una actividad que cuenta con una gran cantidad de procesos y todos requieren de un conocimiento experto para poder actuar en consonancia con las necesidades del producto. Y es que, yendo al detalle, en el proceso encontramos desde la recogida de la fruta hasta su fermentación, pasando por la destilación y estabilización de los líquidos hasta su conservación en las bodegas; todo esto sin contar otras actividades imprescindibles, como la limpieza e higiene de las instalaciones o la gestión logística y, si es el caso, de la tienda donde se procede a vender el producto.

En lo que sería propiamente el proceso de creación de la bebida, las diferentes temperaturas constituyen un aspecto esencial para obtener los resultados adecuados; por ejemplo, mientras que la fermentación necesita calor para ser llevada a cabo, la destilación requiere del enfriamiento del líquido, sin contar con procesos como la fermentación del alcohol o la maduración y envejecimiento del vino, que requieren tanto de calefacción como de enfriamiento. Por esta razón, cualquier tipo de fallo o fluctuación en la fuente de energía que hace funcionar la maquinaria puede tener consecuencias fatales para el resultado final de producto.

Por esta razón, el GHP resulta una solución muy ventajosa para quienes trabajan en el sector vinícola y quieren obtener el máximo rendimiento sin riesgos. No solamente constituye una solución de climatización aplicable a todas y cada una de las diferentes secciones que forman parte del proceso industrial y logístico, sino que también permite reducir el coste eléctrico o la potencia que se haya contratado para mantener maquinaria y los equipos en marcha.

Hay que tener en cuenta que las bodegas disponen de toda una maquinaria especializada (prensas, bombas, enfriadoras, etc.) que conlleva un gran gasto de energía para mantenerse en marcha, o lo que sería un enorme consumo eléctrico; optar por una solución que utiliza el gas significa tanto un ahorro de gran magnitud como un aumento de los niveles del control de calidad, así como no tener limitaciones en cuanto a capacidad energética. También se suplen dificultades ya desde las primeras tareas, en los procesos de recolección de la uva, pudiendo ser recogidas tanto en ambientes fríos como en otros demasiado calientes.

Si tomamos como ejemplo un kit hidrónico con un sistema GHP, vemos cómo los procesos de cambio de modo experimentan una rápida respuesta; desde su unidad exterior hasta las diferentes unidades pasando por el enfriador ECO G, la climatización se produce de una forma limpia y eficiente, pudiendo proporcionar tanto la temperatura más adecuada para un entorno de oficina como para una sala donde se lleva a cabo la fermentación o la maduración del producto.

En conclusión, los sistemas de climatización GHP de Panasonic resultan la solución perfecta para un sector como el vinícola, donde el consumo energético es muy elevado debido a la gran cantidad de procesos que se llevan a cabo y que implican diferentes temperaturas. Un sistema GHP, no solamente siempre rendirá al 100% de potencia, sin fluctuaciones como puede suceder en el caso de la electricidad, sino que tampoco son necesarias operaciones de descarche, ya que el calor residual producto de la combustión lo impide. Eso sumado a su rápida reacción a los cambios de demanda y a su gran eficiencia y ahorro energético hacen de estos sistemas la solución más adecuada para la industria.

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